domingo, 8 de abril de 2012

Senderos a la modernidad: la colección Gerstenmaier en el Palacio Revillagigedo de Gijón (3 de 3)

          Hoy es el último día para poder contemplar la magnífica y nutrida exposición "Senderos a la modernidad: Pintura española de los siglos XIX y XX", en visita a nuestra ciudad desde el pasado 20 de enero, con parada en el Centro Cultural Cajastur Palacio Revillagigedo. Esta es la tercera entrada que cierra la serie que he dedicado a la colección del empresario alemán Hans Rudolf Gerstenmaier, coleccionista de pintura afincado desde hace tiempo en nuestro país. En las dos anteriores (aquí la primera y aquí la segunda), se hicieron reseñas de otros ocho autores en relación a sus correspondientes obras.

           Gerstenmaier, como los grandes coleccionistas de antaño, empezó a coleccionar buscando lo bello, es decir, priorizaba su gusto personal por encima de otras consideraciones. Con el paso del tiempo, su colección se ha convertido en una de las más interesantes e importantes del panorama español. En treinta años ha conseguido reunir más de ciento cincuenta pinturas europeas de diversas escuelas y procedencias, destacando principalmente la pintura flamenca, de la que también itinera otra exposición que bien podría recalar en nuestra ciudad dentro de algún tiempo.

          Quizá uno de los grandes méritos de este singular y apasionado coleccionista es que la mayoría de sus obras han sido adquiridas en casas de subastas, galerías y anticuarios, circunstancia que le ha permitido recuperar piezas que se encontraban en el olvido y, sobre todo, lo que es más importante, evitar que algunas de estas obras saliesen de nuestro país para formar parte de museos y colecciones internacionales.
          



Angustias con mantilla blanca y abanico, de Ignacio Zuloaga Zabaleta (Eibar, 1870- Madrid, 1945), óleo sobre lienzo, 73x93 cm.




Tarjetero de mi estudio, de Francisco Pradilla Ortíz (Villanueva de Gallego, 1848- Madrid, 1921), óleo sobre lienzo, 61x103 cm.




Plaza de Bilbao en 1892, de Darío de Regoyos (Ribadesella, 1857- Barcelona, 1913), óleo sobre lienzo, 34x43 cm.




Torero, de Daniel Vázquez Díaz (Huelva, 1882- Madrid, 1969), óleo sobre lienzo, 64x94 cm.



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