domingo, 25 de diciembre de 2011

Xavánte vs Kayapó... ¿Cambios socioculturales que aceleran la evolución en los humanos modernos?


En  la última edición de Proceedings of the National Academy of Sciences sorprende encontrar un estudio que afirma que la cultura, unida a las barreras geográficas y lingüísticas de un grupo, puede acelerar sus cambios evolutivos. Por ello, los autores de este artículo, un equipo internacional, defienden que “la coevolución genético-cultural podría ser el modo dominante de la evolución humana moderna”.



Mujer Xavánte, fotografiada por Elza Fiúza en 2007.


La investigación se realizó comparando las características geográficas, climáticas, físicas y los patrones genéticos de 1.203 personas de seis poblaciones indígenas americanas que habitan en la Amazonia brasileña y parece indicar que la cultura de uno de los grupos, distinta a la del resto, contribuyó a que su fenotipo cambiara más rápidamente, de tal modo que “el medio ambiente cultural es más importante y determinante que el medio ambiente natural en la evolución de las poblaciones humanas modernas”. Los autores del trabajo afirman igualmente que “los estilos de vida de las sociedades modernas, la dieta, el tabaquismo, el sedentarismo y ciertas enfermedades, sin olvidar los factores genéticos, configuran un medio ambiente cultural que incide en la expresión de algunos fenotipos”.

Cuando se analizaron las medidas craneales de los habitantes de estos pueblos amerindios, se observó que la etnia Xavánte es la que más se diferencia del resto y los análisis de la variación en la forma de la cabeza apuntan a que evolucionaron hacia cabezas más alargadas, caras más altas y angostas y narices más anchas. El mismo análisis de estas características físicas muestra que su morfología evolucionó casi cuatro veces más rápido que, por ejemplo, el de su pueblo hermano, los Kayapó, de los que se separaron hace 1.500 años. Un clima distinto y la separación geográfica de esta población respecto a las otras cinco no parecen haber influido en sus características físicas. Sin embargo, el aislamiento cultural y la selección sexual de esta tribu sí podrían haberlo hecho.



Chica Kayapó en Aukre, en la región del río Xingu, Amazonia brasileña.
La fotografía es de Cristina Mittermeier, que publica este excelente blog.


El estudio también afirma que los grupos humanos que proceden de un antepasado común reciente pueden experimentar diferentes ritmos de divergencia fenotípica, probablemente como respuesta a diferencias sociales o culturales determinantes, además de que algunos fenotipos también pueden evolucionar rápidamente como respuesta a procesos mediados por la cultura.

Buscando información en la red sobre los Xavánte, se puede encontrar una publicación anterior en la que se demostró que en una aldea la cuarta parte de la población eran hijos de un solo jefe que tenía cinco esposas. De ahí que la selección sexual favorezca a los socialmente mejor posicionados.

Los resultados del trabajo apoyan la hipótesis de que “los genes y la cultura coevolucionan y a menudo revelan patrones y tasas de cambio atípicas”, y así los responsables de la investigación proponen que la hipótesis de la coevolución entre los genes, fenotipos y la cultura sea tenida más en cuenta en los debates de la evolución humana moderna.

       ¿Qué clase de coevolución es la referida? Es decir, ¿qué partes ocupan la genética y la cultura? ¿Hasta donde alcanza el medio ambiente sociocultural? Con las reservas propias de la cuestión, volveremos sobre el asunto cuando se empiecen a conocer las reacciones de la comunidad antropológica a tan controvertido estudio.


Tábita Hünemeier, Jorge Gómez-Valdés, Mónica Ballesteros-Romero, Soledad de Azevedo, Neus Martínez-Abadías, Mireia Esparza, Torstein Sjøvold, Sandro L. Bonatto, Francisco Mauro Salzano, María Cátira Bortolini y Rolando González-José. “Cultural diversification promotes rapid phenotypic evolution in Xavánte Indians”. PNAS. Doi:10.1073/pnas.1118967109.

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